GUÍA DE 21 DÍAS DE AYUNO Y ORACIÓN
TIPOS DE AYUNOS
Ayuno Selectivo
Este tipo de ayuno consiste en eliminar ciertos alimentos de tu dieta. Un ejemplo de ayuno selectivo es el Ayuno de Daniel, en el cual se dejan de consumir carnes, dulces y pan, y se opta por beber agua y jugos, mientras que la alimentación se basa en frutas y vegetales.
Ayuno Parcial
Este ayuno, a veces llamado el “Ayuno Judío”, consiste en abstenerse de consumir cualquier tipo de alimento durante la mañana y la tarde. Puede realizarse durante horarios específicos del día, por ejemplo de 6:00 a. m. a 3:00 p. m., o desde la salida del sol hasta su puesta.
Ayuno Completo
En este tipo de ayuno, solo se consumen líquidos, generalmente agua, con la opción de incluir jugos suaves o naturales.
Ayuno del Alma
Este ayuno es una excelente opción si no tienes mucha experiencia ayunando alimentos, si tienes condiciones de salud que te impiden hacerlo, o si deseas reenfocar áreas específicas de tu vida que están fuera de balance.
Por ejemplo, puedes decidir dejar de usar las redes sociales o de ver televisión durante el tiempo del ayuno y, al finalizar, reintroducir ese hábito de manera consciente y saludable en tu rutina diaria.
Por ejemplo, puedes decidir dejar de usar las redes sociales o de ver televisión durante el tiempo del ayuno y, al finalizar, reintroducir ese hábito de manera consciente y saludable en tu rutina diaria.
Este año nos unimos en un tiempo especial de 21 días de ayuno y oración, guiados por el libro “El Ayuno – Diario para 21 días”. Será una temporada para profundizar nuestra relación con Dios, afinar la sensibilidad espiritual y alinear el corazón con Su voluntad.
A través de lecturas diarias, reflexiones prácticas y tiempos intencionales de oración, este diario nos acompañará en un proceso de transformación personal y espiritual. Creemos firmemente que estos 21 días marcarán un antes y un después en nuestra fe, trayendo claridad, renovación y un mayor hambre por la presencia de Dios
A través de lecturas diarias, reflexiones prácticas y tiempos intencionales de oración, este diario nos acompañará en un proceso de transformación personal y espiritual. Creemos firmemente que estos 21 días marcarán un antes y un después en nuestra fe, trayendo claridad, renovación y un mayor hambre por la presencia de Dios

